No venimos a ver quién tiene razón.
Eso ya lo intentaron solos y no funcionó.
Venimos a ver qué pasa entre ustedes.
A recuperar el contacto que se perdió en la rutina, la pelea o el silencio.
A poner palabra a lo que no se dice, pero se siente y pesa.
No es para acumular pruebas contra el otro.
Es para salir del piloto automático de culpar, defenderse y repetir la misma discusión.
Acá se trabaja en ver cómo se hablan, qué evitan, dónde se desconectan.
Para volver a escucharse y elegir distinto.